Jorge Volpi y la compleja realidad – Entrevista
- El director de canal 22 y miembro de la llamada “Generación del crack” habla sobre su relación con la literatura.
- Aseguró que el problema de los medios es que “sobresimplifican la realidad”.
- “La novela es como un resfriado que dura tres días y después lo olvidas para siempre” dice.
Por Laura Yaníz
Fotografías: Alejandro López
Jorge Volpi explora la ciencia, la política, la historia y el arte cuando escribe, por eso es escritor y no se especializó en un tema. A los 16 años ganó un concurso de cuento en su escuela, invitado por Eloy Urroz. Algunos años después, estaría con él, Ricardo Chávez Castañeda, Pedro Ángel Palou e Ignacio Padilla creando La Generación del Crack . Es escritor hasta las 10 de la mañana, el resto del día es el Director de Canal 22.
(Estudios Churubusco. La oficina es amplia.
Los colores neutros. Hay marcos dorados, paredes de madera,
sillones grises. Alfombra gris. Nada salta de su lugar.
Algunos cuadros inclinados.Al fondo, junto al escritorio, se ve una corbata en el perchero.)
Cuando se le pregunta por sus influencias, omite la palabra “crack” con la misma seguridad con la que responde.
- “En mi casa se leyó mucho. Mi padre es un gran lector, entonces, tuvimos siempre mucho contacto con la literatura, con el arte, que a él le parecía muy importante. A partir de ahí vino ese contagio con la literatura como lector. Durante varios años fui un lector apasionado sobre todo de ensayo, de historia, de filosofía… incluso de psicoanálisis.
A los 16 años, gracias a un amigo mío, Eloy Urroz, entré a un concurso de cuento que hubo en la escuela y escribí por primera vez un texto de ficción y a partir de ese momento decidí que había encontrado lo que más me gustaba y desde entonces me dedico a ello”.
¿Cómo se llamaba el cuento que definió la vida de Jorge Volpi?
“La virgen y la serpiente”
¿De qué trataba?
“Era una historia de un campesino mexicano que al mismo tiempo simbolizaba toda la historia de México. Pero era un cuento muy malo que ya se perdió”
¿Eso es bueno?
“Sí, es muy bueno”
(Agregue una tenue y efímera sonrisa en su rostro tranquilo,
serio y sereno)
Cuando Jorge Volpi habla de todos los temas que le atraen, lo mucho que le gusta investigar, su especial atracción por la erudición. El momento que definió su vida. ¿Alguna vez se sintió atraído por un campo en especial?
- “Tengo una enorme curiosidad por muchísimos temas que justo el convertirme en escritor me permite desarrollarlos. Se trata no sólo de especializarse en una materia, como hubiera podido ser estudiando otra cosa, sino de poder, a través de la literatura, explorar muchos temas distintos, la ciencia, la política, la historia y el arte siempre están presentes en lo que escribo.”
Un ejemplo de la convergencia entre géneros literarios y temas distintos es su libro Mentiras contagiosas. Se refiere al fin de la literatura y la narrativa. El ensayo-ficción deja ver un futuro incierto. Nombres de científicos eruditos, biólogos, investigadores, listas larguísimas de representantes de la ciencia dura.
- “Es un libro de ensayos, que todos tienen incrustado un poco esto que yo llamo el virus de la ficción. Todos ellos son reflexiones sobre el arte de narrar, el arte de la novela, también tiene incluido un poco este germen de la ficción que se está estudiando, a veces inventando un personaje que crea los ensayos. A veces imaginando posibilidades disparatadas sobre alguna cosa. A veces directamente llevando el texto a que sea escrito como si fuera un ensayo pero en realidad siendo ficción por lo tanto confundiéndose con el cuento. A mí siempre me ha gustado borrar estas barreras genéricas y una de ellas es ésta; entre la ficción y la realidad”.
¿Cómo se logra la combinación de géneros?
- “Como había sido un lector tanto de ensayo como de novela, para mí fue siempre natural el tratar de escribir libros que no tuvieran una distinción clara entre si se tratan de ensayos o de novelas. En los cuales hubiera narración, personajes pero que a la vez hubiera capacidad de reflexionar sobre algunos temas”.
Al leer Mentiras contagiosas es fácil contagiarse de una visión catastrofista cuando sus líneas describen la extinción de la novela. Describe distintas formas de perderla y de interpretar su función en la sociedad… Habla de las novelas de Dan Brown, y específicamente El Código da Vinci.
(Parece que Jorge Volpi no ha hecho pausa mental alguna.)
- “Aquí se trata de jugar, son textos que tienen sentido del humor. Se trata de jugar con las posibilidades. Yo no creo que se vaya a extinguir la novela, pero justo muchos lo creen. Entonces, lo que quise fue ensayar con un ensayo-cuento sobre qué pasaría en el futuro en el momento en que se extinguiera la novela. A partir de ahí derivan otras reflexiones.
Analizar la novela como un producto biológico evolutivo, analizar la novela como una forma de conocimiento semejante a la ciencia, a la física, y también criticar justamente no tanto que la novela se vaya a extinguir sino lo que en el libro se menciona como la banalización de la novela.
Es decir, La novela no sirve más que como entretenimiento, que no es sino un vehículo para pasar unas horas pero en lugar de ser una enfermedad que pueda dejar secuelas para toda la vida, es como un resfriado simplemente te dura tres días mientras lo lees y después lo olvidas para siempre”.
¿Qué hace el escritor, Jorge Volpi, para evitar la banalización de la novela y de la literatura de la que escribe?
- “Creo que la novela es una forma de investigar y de explorar al ser humano en todas sus facetas, Y es una de esas herramientas que permite hacerlo de manera profunda. De manera que uno realmente intente llegar al fondo de las cosas. No solamente ser una manera de entretenerse, de pasar un buen rato sino, sin necesidad de ser aburrido, de explorar esos abismo que significa la condición humana”.
Jorge Volpi es arduo defensor de la extensión de la lengua. Sin embargo, existen escritores como Mario Bellatín que consideran la reducción de ésta como una nueva forma de literatura. ¿Hay banalización ahí? La época está pidiendo inmediatez, se caracteriza por mensajes y llamadas cortas y directas. ¿Está afectando la época a la nueva literatura?
- “Es una posibilidad. Pero en realidad si vemos en nuestra época hay desde estas grandes enormes novelas que sigue leyendo la gente que van desde Harry Potter hasta El Código da Vinci pasando por todos los volúmenes de Stephanie Mayer que son enormes libros. Al mismo tiempo que leen los jóvenes, están chateando, están en el mundo cibernético, bajando videos de YouTube. Lo cual demuestra que no es que en este momento estemos viviendo una contaminación en la literatura de estos procedimientos rápidos de la tecnología, más bien, conviven y se interrelacionan”.
Los Best-sellers que menciona Jorge Volpi, como El Código da Vinci han superado más de medio millón de ventas en México. Hay que tomar en cuenta que la población mexicana no alcanza a leer siquiera dos libros al año. Sin embargo, ¿qué sucede cuando los escritores “preparan” a sus lectores a partir de lo que ellos quieren?
- “Es uno de los problemas de la literatura, que parece actuar conforme el rating. Y con criterios basados en el rating comercial: saber qué es lo que funciona y repetirlo. Justo el escritor lo que debe de intentar es no repetirlo, sino tratar de encontrar procedimientos que escapen al cliché”.
¿No sería cliché que los escritores experimentaron con algo más visual?
- No, también lo hay. Mario Bellatín es un caso, en sus presentaciones lo hace. En sus libros incluye fotografías. Es una manera clara de estar relacionando lo visual con lo literario.
(Empieza a ver su reloj. Deja caer su brazo izquierdo para verlo mejor. Mira hacia abajo. Hacia la derecha. Hacia la entrevistadora. Casi toca la alfombra.)
La simplificación no es algo que caracterice a Jorge Volpi. Su papel como escritor y director de un canal ponen a prueba lo que opina sobre la realidad en la literatura, la realidad en los medios y la simplificación del lenguaje. ¿Por qué no simplificar la realidad en los medios?
- “Porque la realidad es compleja. Justo el problema de los medios sobre toda la televisión – y pasa ahora en Internet—es que sobresimplifican la realidad. Tienen cinco minutos para explicar una noticia, para decir lo que pasó, sin entender verdaderamente cuáles son las consecuencias, las causas, y todo ese cúmulo de circunstancias que llevan a cierto acontecimiento, ahí es donde se banaliza” (la realidad).
(Levanta el brazo. Incrementa su velocidad al hablar. Menciona poco más sobre el canal, el desempeño, la nueva programación.)
“y eso es todo”. Nos pusimos de pie. “Perdón, muchas gracias…”. Tenía una junta como Director de Canal 22.



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